Hablemos de vulnerabilidad ante el cambio climático. Pero primero debemos aclarar qué es la vulnerabilidad para lo cual expondremos algunas definiciones.
a) Vulnerabilidad es el riesgo que una persona, sistema u objeto puede sufrir frente a peligros inminentes, sean ellos desastres naturales, desigualdades económicas, políticas, sociales o culturales.[1]
b) La vulnerabilidad es la incapacidad de resistencia cuando se presenta un fenómeno amenazante, o la incapacidad para reponerse después de que ha ocurrido un desastre.[2]
c) Vulnerable: adj. Que puede ser herido o recibir lesión física o moralmente. (Real Academia Española, 2020)
Teniendo esto en cuenta podemos decir que...
Para el Grupo Intergubernamental de Expertos Sobre el Cambio Climático (2014) la vulnerabilidad está definida como el grado de susceptibilidad o de incapacidad de un sistema para afrontar los efectos adversos del cambio climático y, en particular, la variabilidad del clima y los fenómenos extremos. La vulnerabilidad dependerá del carácter, magnitud y rapidez del cambio climático a que esté expuesto un sistema, y de su sensibilidad y capacidad de adaptación (figura 1). Es decir es la propensión o predisposición a verse afectado negativamente ante la presencia de fenómenos meteorológicos o climáticos. (Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, 2016)
Para realizar el análisis de vulnerabilidad actual y futura, el INECC usa la metodología propuesta por el IPCC (2007), que se retoma en la Ley General de Cambio Climático (2012) y que considera que la vulnerabilidad está en función de la exposición, la sensibilidad y la capacidad adaptativa.
Figura 1. Componentes de Vulnerabilidad actual y futura de acuerdo con el concepto del IPCC (2007). Fuente elaboración propia, modificada de Fellmann (2012).
A continuación presentaremos una breve descripción de algunos de los elementos principales del esquema anterior.
Se refiere al tipo y grado, o naturaleza, a la que un sistema está expuesto a variaciones climáticas significativas.
Hace referencia al grado en que un sistema resulta afectado, positiva o negativamente, por la variabilidad o el cambio climático.
Hace referencia a las capacidades, recursos e instituciones, en diferentes niveles de análisis, que permitan detonar procesos de adaptación, en acompañamiento del diseño e implementación de medidas de adaptación efectivas para la reducción de la vulnerabilidad de la población y de los ecosistemas.
El siguiente es un mapa que muestra los diferentes niveles de vulnerabilidad que tienen los municipios que conforman al estado de Morelos.
Vulnerabilidad de los Municipios de Morelos ante los fenómenos hidrometeorológicos
Fuente: Hesselbach-Moreno et al., 2010.
Vulnerabilidad del sector agua
Como parte del estudio desarrollado por Bolongaro et al. (2013), se diseñó y se calculó el Índice de Vulnerabilidad del Recurso Hídrico (IVRH), el cual estuvo conformado por diferentes indicadores susceptibles de ser cuantificados a partir de distintas fuentes (documentales y rastreables). En la tabla 4.1 se enlistan estos indicadores y sus factores de peso asignados.
A partir de la determinación de los valores de entrada que alimentan a cada indicador particular, ponderados por sus respectivos factores de peso, se calcularon los índices de vulnerabilidad de los cuatro acuíferos de Morelos en el contexto de cambio climático (Tabla 4.2).

Los resultados del IVRH para los acuíferos de Morelos en la época actual (2011) y sus proyecciones ante al cambio climático, muestran que los acuíferos de Cuautla-Yautepec, Zacatepec y Tepalcingo-Axociapan, presentan vulnerabilidades altas, con valores de 6.36 en el escenario A1B (década del 2020), que se incrementan a valores de hasta 6.98 en el escenario A2 (década del 2080). Por su parte, el acuífero Cuernavaca presenta una vulnerabilidad media en el escenario A1B, con valores de entre 4.89 y 4.52 (décadas 2020 a 2080), que se incrementan ligeramente en el escenario A2, con valores de entre 5.43 y 5.45 en las décadas 2020 a 2080, respectivamente.
Vulnerabilidad del sector biodiversidad
Continuando con el estado de Morelos, entre las principales amenazas reportadas para la biodiversidad se encuentran: pérdida de la cubierta vegetal debido al cambio de uso de suelo, erosión, deforestación, incendios forestales, contaminación en general, comercio ilegal de vida, impacto ambiental hormiga y la presencia de especies forestales como consecuencia de la introducción de especies exóticas. (CONABIO, 1998; Pérez Gil et al., 2010)
Los rangos actuales de distribución (2012) muestran, para la gran mayoría de las especies, una reducción significativa en los rangos de su distribución histórica, esto debido a la multitud de efectos negativos persistentes (naturales y antropogénicos) que inciden en la sobrevivencia de las especies. Además, dichos resultados muestran que los grupos taxonómicos con cambios significativos en los rangos potenciales de distribución son los anfibios, los reptiles y las aves.
En el análisis de vulnerabilidad por grupo taxonómico, el grupo más vulnerable fue el de los anfibios (vulnerabilidad total de 12.03), mientras que el grupo taxonómico menos vulnerable fue el de los reptiles (vulnerabilidad total de 6.93). En ambos grupos, el momento de las actividades de temporada como la hibernación, estivación y crianza están estrechamente relacionadas con las condiciones climáticas (Henle et al., 2008) (Tabla 4.3).
Vulnerabilidad en el sector agricultura temporal
La superficie cosechada en el estado de Morelos se ha mantenido en los últimos 40 años en el orden de 140 mil ha, siendo la agricultura de bajo temporal la principal modalidad agrícola, la cual ocupa, aproximadamente, las dos terceras partes de la superficie cosechada. Los cultivos de maíz y sorgo grano representan casi el 75% de la superficie sembrada de temporal. Sin embargo, la posible modificación de los patrones climáticos implica un comportamiento diferente en el desarrollo de las plantas, por lo que si los cambios son pronunciados, diversos cultivos actuales dejarían de ser rentables y podrían desaparecer, dando lugar a una reconversión productiva.
En la figura 4.14 se muestra el mapa global de vulnerabilidad de la agricultura al cambio climático en Morelos. Las áreas más vulnerables al cambio climático se encuentran en la región sur y sureste del estado en los límites con el estado de Puebla, mientras que la zona menos vulnerable se ubica al norte, en los límites entre el Estado de México y el Distrito Federal. Es posible reconocer también los rangos intermedios de vulnerabilidad ubicados en los municipios del centro y orientados en dirección noroeste-suroeste donde, se presume, mejorarán las características climáticas para la agricultura debido al incremento de la temperatura y a la menor disminución de la precipitación y las condiciones antropogénicas analizadas en este estudio. Estas regiones son las más óptimas para considerar una mejor adaptación de los cultivos a la agricultura desde todos los puntos de vista y los indicadores que se analizaron.

El análisis de vulnerabilidad global refleja que cerca del 78.68% de la superficie total del estado presenta un grado desde vulnerable hasta altamente vulnerable.
Vulnerabilidad del sector salud
Los cambios en los patrones climáticos pueden alterar la incidencia de algunas enfermedades humanas de manera directa e indirecta. Los efectos directos son aquellos que, mediante cambios en el clima, tienen un impacto sobre el organismo humano, mientras que los indirectos afectan los sistemas biológicos y biogeoquímicos, causando alteraciones en la distribución espacial y temporal de enfermedades o favoreciendo su aparición (Martens, 1998; Ebi et al., 2006; Ebi, 2008)
A partir de la minuciosa revisión bibliográfica, las enfermedades más representativas asociadas al cambio climático en Morelos fueron seleccionadas como indicadores para el análisis diagnóstico de la situación en la entidad.
A su vez, el análisis efectuado de dichas enfermedades en función de las variables climáticas mostró que todas las enfermedades analizadas presentaron una correlación significativa con al menos una variable climática en alguna de las regiones (excepto la tuberculosis). Sin embargo, la región semifría fue la que presentó una menor cantidad de correlaciones comparada con las demás. En general, las enfermedades por infecciones respiratorias agudas (IRA´s) (asma, neumonías y bronconeumonías) tuvieron correlaciones negativas con las variables climáticas, mientras que lo contrario ocurrió con las enfermedades diarreicas agudas (EDA´s) y la picadura de alacrán.
1. ("Vulnerabilidad". En: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/vulnerabilidad/ Consultado: 17 de noviembre de 2021, 10:40 am.)
2.Unisdr (2004) publicado por booklet spa https://www.unisdr.org/2004/campaign/booklet-spa/page8-spa.pdf
Ortiz, L., Sánchez, E., Castrejón, M. L., Terrazas, H., Rodríguez, A. J., Quiroz, R. E. & Lara, J. C.. (2013). Vulnerabilidad de sectores clave ante el cambio climático. En Morelos frente al cambio climático (pp. 33-52). Cuernavaca, Morelos: UAEM.
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